viernes, 7 de noviembre de 2014

Esposa en la sombra

Nadie conocía la cara oculta de aquel matrimonio público…

Las maquinaciones de la importante familia Manzini habían obligado a Elena Blake a casarse. El reacio novio, el conde Angelo Manzini, era el mujeriego con peor fama de Italia. En sociedad, Angelo besaba por obligación a su nueva y tímida esposa. Pero, en su mansión, la condesa se negó a seguir en la sombra. Ante el desafío de Elena, Angelo se sintió cautivado por el reto de poseerla.



A las órdenes de su esposo

Si no se casaba antes de cumplir los veinticinco, no heredaría la casa que había pertenecido a su familia durante siglos…
Harriet Flint no tenía otra opción que cumplir los deseos de su abuelo si quería ser la propietaria de la casa familiar… así que acudió a al sexy Roan Zandros y le propuso un matrimonio de conveniencia.
Después de decir los votos, Roan se llevó a Harriet a Grecia, donde ella descubrió que su flamante esposo era el heredero del imperio hotelero de los Zandros, un hombre poderoso acostumbrado a que todo el mundo cumpliera sus exigencias… Y ahora deseaba vivir una verdadera noche de bodas con su inexperta esposa.


Un hombre diferente

No iba a permitir que aquella mujer olvidara lo que le debía…
Un trágico accidente había borrado partes de la memoria del millonario empresario Finn Sorensen. Había olvidado por completo a su esposa. Pero… ¿qué esposa? ¿La mujer que, según le habían dicho, se había casado con él por dinero? ¿La que ahora poseía una buena parte del imperio de su familia?

La imagen de Ally McKnight había quedado grabada en la memoria de Finn por aquellas dos fotografías que mostraban la pasión que había habido entre ambos. Ya era hora de que Ally recibiese una visita sorpresa del marido al que creía haber perdido…

La novia triste

Era el día de la boda de Sofía, pero no se sentía feliz.  ¿Cómo podría estarlo si no se iba a casar con Godfrey, el hombre a quien amaba, el padre del hijo que llevaba dentro, sino con su hermano mayor?

Jonathan era apuesto y agresivo y cumpliría la promesa que le hizo a su hermano en su lecho de muerte: casarse con Sofía y reconocer a su hijo.  Jonathan le había asegurado a Sofía que aquel era sólo un matrimonio de conveniencia, pero algo la hacía sentir que él necesitaba una verdadera esposa...

Sin dejar de amar

Mentiras y nanas

Al encontrarse de nuevo con su exesposa, el millonario Marcus Keller no sólo descubrió que se seguía sintiendo profundamente atraído por ella: también que era padre. Vanessa estaba embarazada cuando se divorciaron, tuvo al niño y lo mantuvo en secreto. Era una traición que no le podía perdonar.
De ninguna manera iba a alejarse de su hijo y heredero. Pondría todo su empeño en ser educado con aquella encantadora panadera, que era una mujer dura de roer. Sin embargo, ¿habría sólo negocios entre ellos o Marcus cedería a su secreto deseo de hacer suya a Vanessa de nuevo... de una vez por todas?

El aristócrata protector

La vida de Gideon St. Claire giraba en torno al trabajo. Era dueño de sus emociones, y las mujeres con las que salía nunca vislumbraban su vida privada más allá de las escaleras que llevaban a su dormitorio…
Pero, ¿durante cuánto tiempo?
Joey McKinley era combativa y amante de la diversión, y tenía el molesto don de saber cómo volver loco a Gideon. Cuando un viejo enemigo de Joey empezó a buscar venganza, Gideon se vio obligado a cuidar de ella, día y noche…

Era el tipo de mujer a la que él siempre evitaba…

Aristócrata a su pesar

Cuando por fin descubriera lo que ocultaba su secretaria, sería demasiado tarde.


Lucan St Claire se negaba a aceptar el título maldito de decimoquinto duque de Stourbridge. No quería saber nada de su herencia familiar, que incluía una mansión magnífica en Gloucestershire.
Por eso, cuando se vio obligado a ocupar el puesto que le correspondía en su familia, se llevó con él a su nueva y preciosa secretaria, Lexie Hamilton. A fin de cuentas, iba a necesitar mucha distracción.
Pero Lucan no sabía que su secretaria temporal no era exactamente lo que parecía…

Un aristócrata peligroso

 Él se comportaba como una fiera, pero ella se sentía desfallecer en sus brazos.

 La fisioterapeuta Stephanie McKinley se quedó de piedra al ver que su último cliente era el actor Jordan Simpson, al que siempre había admirado. Ahora ella tenía que enfrentarse al hombre real que se ocultaba tras esa fachada de estrella de cine. Él se estaba recuperando de un accidente en su fabulosa mansión familiar y no podía decirse que fuera un buen paciente, más bien todo lo contrario. Pero logró despertar los sentidos dormidos de Stephanie como ningún otro hombre había hecho…

Encuentra lo que buscas

Entradas populares