Adrian Alistair Rohan había perdido la fe, se había convertido en un
devoto miembro del Ejército Celestial y se había abandonado a la búsqueda del
placer, a la seducción y al libertinaje, en compañía de bellas mujeres. Era
rico, encantador y experto en las artes amatorias, y nunca fracasaba en sus
conquistas… hasta que conoció a Charlotte Spenser. Charlotte se enfrentaba a un
futuro desolador, sin pasión, pero eso no era de la incumbencia de Adrian, que
la veía como un juguete hasta que llegara una presa mejor. Sin embargo, más
allá de su apariencia sosa y sin gracia, Charlotte era una mujer tan brillante
como deliciosa, y después de que Adrian hubiera conseguido atraerla a su mundo,
ella se convirtió en la seductora, y él en el seducido…

No hay comentarios:
Publicar un comentario