viernes, 7 de noviembre de 2014

Sin dejar de amar

Mentiras y nanas

Al encontrarse de nuevo con su exesposa, el millonario Marcus Keller no sólo descubrió que se seguía sintiendo profundamente atraído por ella: también que era padre. Vanessa estaba embarazada cuando se divorciaron, tuvo al niño y lo mantuvo en secreto. Era una traición que no le podía perdonar.
De ninguna manera iba a alejarse de su hijo y heredero. Pondría todo su empeño en ser educado con aquella encantadora panadera, que era una mujer dura de roer. Sin embargo, ¿habría sólo negocios entre ellos o Marcus cedería a su secreto deseo de hacer suya a Vanessa de nuevo... de una vez por todas?

El aristócrata protector

La vida de Gideon St. Claire giraba en torno al trabajo. Era dueño de sus emociones, y las mujeres con las que salía nunca vislumbraban su vida privada más allá de las escaleras que llevaban a su dormitorio…
Pero, ¿durante cuánto tiempo?
Joey McKinley era combativa y amante de la diversión, y tenía el molesto don de saber cómo volver loco a Gideon. Cuando un viejo enemigo de Joey empezó a buscar venganza, Gideon se vio obligado a cuidar de ella, día y noche…

Era el tipo de mujer a la que él siempre evitaba…

Aristócrata a su pesar

Cuando por fin descubriera lo que ocultaba su secretaria, sería demasiado tarde.


Lucan St Claire se negaba a aceptar el título maldito de decimoquinto duque de Stourbridge. No quería saber nada de su herencia familiar, que incluía una mansión magnífica en Gloucestershire.
Por eso, cuando se vio obligado a ocupar el puesto que le correspondía en su familia, se llevó con él a su nueva y preciosa secretaria, Lexie Hamilton. A fin de cuentas, iba a necesitar mucha distracción.
Pero Lucan no sabía que su secretaria temporal no era exactamente lo que parecía…

Un aristócrata peligroso

 Él se comportaba como una fiera, pero ella se sentía desfallecer en sus brazos.

 La fisioterapeuta Stephanie McKinley se quedó de piedra al ver que su último cliente era el actor Jordan Simpson, al que siempre había admirado. Ahora ella tenía que enfrentarse al hombre real que se ocultaba tras esa fachada de estrella de cine. Él se estaba recuperando de un accidente en su fabulosa mansión familiar y no podía decirse que fuera un buen paciente, más bien todo lo contrario. Pero logró despertar los sentidos dormidos de Stephanie como ningún otro hombre había hecho…

lunes, 3 de noviembre de 2014

Aroma de traición

 

 
No tardó en descubrir lo que ella le había estado ocultando, el secreto que guardaba con celo Hacía mucho tiempo desde que la perfumista Holly Craig, inocentemente, sucumbiera al encanto y las falsas promesas de Drago di Navarra. Por fin, como modelo de una nueva campaña publicitaria para el lanzamiento de un perfume, Holly estaba dispuesta a mostrarse digna contrincante del embriagador empresario. En apariencia, Drago era símbolo de profesionalidad y poder. Sin embargo, le perseguía el recuerdo de una chica supuestamente inocente que resultó ser como todas las demás. 

El peligro acecha

Kate era en aquel entonces una joven apasionada, demasiado enamorada para que el futuro le importara.


La Kate de ahora era una mujer madura que aprendió de amargas experiencias, a cuidarse a sí misma y a su hija. Sin embargo, a pesar de lo mucho que le interesaba, no podía dejar de amar a Silas Edwards, el hombre que la traicionó... Y ahora, cuando al fin se atrevió a regresar a su hogar en Yorkshire, descubrió que Silas ya vivía allí... ¡y que la odiaba mucho más de lo que ella a él!

Una propuesta escandalosa

Sebastian Townswead lleva once años alejado de su tierra natal, Inglaterra y de sus familiares. El hecho que desencadenó esta distancia, fue el duelo que mantuvo con su amigo de la infancia, Giles y que provocó la muerte de éste. Las cosas no salieron como Sebastián pensaba, se torcieron sin que pudiese hacer nada por arreglarlo; algo que no ha podido perdonarse, porque jamás estuvo en su mente matarlo. Para él ha sido muy duro hacerse a la idea de que su amigo ha fallecido porque él le ha fallado. Su propio padre, Douglas, no perdonó a su hijo su desobediencia y en un momento de enfado, le dice que no lo quiere volver a ver.

Margaret ha sido durante algún tiempo la pupila de Douglas Townswead, lo conoce bien y le tiene aprecio, por eso sus continuos accidentes le preocupan y decide que ha llegado la hora de buscar a Sebastian y hacerle regresar a casa para que le ayude a aclarar si pueden ser intentos de asesinato, le parece demasiado extraño que sufra tantos inconvenientes y todo eso le está empezando a preocupar.


Margaret está en Francia en plena búsqueda de Sebastian, pero como le es difícil dar con él, decide contratar a un mercenario para que le ayude "El cuervo". Su sorpresa es mayúscula cuando descubre que ambos son la misma persona. Llevado por la tenacidad de Margaret, no le queda más remedio que aceptar un trabajo, que en principio no quería, pero sin saber cómo ella ha conseguido engancharlo de tal forma que no puede negarse.

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